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El Tribunal Superior de Justicia de Madrid obliga al Instituto Nacional de la Seguridad Social a pagar al padre los meses que estuvo de baja para cuidar del bebé

“Es una alegría, no solo por la parte económica, sino porque consideramos que era una discriminación con respecto al resto de familias”. Así celebra Antonio Vila-Coro la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid en la que se reconoce el derecho de su marido, Juan F. Castillo, a recibir la prestación por baja de maternidad, que la Seguridad Social le había denegado, tras el nacimiento de su hija por gestación subrogada (vientre de alquiler) en Estados Unidos. En España está prohibida.

El matrimonio no aceptó la negativa del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) a reconocer la baja de maternidad a Castillo. Recurrieron a la justicia pero en primera instancia la sentencia fue contraria a su petición. “Nos decían que no habíamos parido ni adoptado a la niña”, explica Vila-Coro. La ley española, según detalla la abogada de la pareja, Carmen Arias Molero, “solo contempla la posibilidad de que un hombre tenga derecho a la baja de maternidad en caso de fallecimiento de la madre, adopción o acogimiento”. “Pero el fin primordial tiene que ser el interés del menor, el cuidado del bebé”, alega. Este argumento es el que ha tenido en cuenta el TSJ de Madrid para dar la razón al matrimonio que, tres años después del nacimiento de su hija, cobrará las cuatro mensualidades que Castillo dejó de cobrar en los meses que no trabajó para cuidar de la pequeña. “Y tuvieron suerte porque la empresa de Juan fue comprensiva y le permitió que se cogiera la baja, aunque sin cobrar”, añade Arias.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) no ha recurrido la sentencia que le obliga a pagar la prestación a Castillo. “Es firme, lo supe el pasado jueves”, celebra Arias. “Esto nos viene muy bien para recurrir en otros tribunales superiores de otras comunidades donde hay casos similares pendientes”, añade. La abogada lamenta, sin embargo, que las familias homoparentales por gestación subrogada tengan que llegar a los tribunales para que se le reconozcan sus derechos. “Tiene que cambiar la ley”, dice.

Esta pareja sabe que su lucha puede ayudar a otros matrimonios homosexuales. En 2011 consiguieron, buscando el apoyo de instituciones, organizaciones y de la ciudadanía en las redes sociales, que se reconociera su derecho a inscribir a sus hijos nacidos de un vientre de alquiler en el Registro Civil español. “Somos más de 150 familias con hijos por gestación subrogada en la plataforma sonnuestroshijos, aunque en España hay más. Y ahora se nos reconoce un derecho más”, zanja Vila-Coro.

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